viernes, 25 de mayo de 2012

Mi seguro se niega a asegurar mi coche

"Ustedes son un seguro, su obligación es asegurar mi coche". No hay NADA que incentive más el deseo de contratar de una persona, que decirle que no puede hacerlo. Les dices que su coche no es asegurable, y de golpe, el hombre que "sólo quería un precio así por encima...", quiere contratar con esa compañía por encima de todo. La pregunta es... ¿Puede una aseguradora negarse a contratar su vehículo?. Y la respuesta es SÍ.

Las compañías de seguros, contrariamente a lo que vemos en la publicidad, no son organizaciones de caridad, ni hermanos mayores, ni amigos por correspondencia. Lo que son antes que nada, son empresas. Y como tales, sólo han sido concebidas con un único fin: ganar dinero. Su objetivo principal, no es ayudarte, sino vender pólizas para ganar pasta, como el objetivo principal del carnicero no es velar por una alimentación sana y completa, ni darte conversación, sino vender filetes para ganar dinerito. Y en ambos casos, sabemos que si somos amables y proyectamos una imagen de cercanía y buenrrollismo, venderemos mucho más que si vamos con la verdad por delante. Porque aunque tú que me lees pienses lo contrario, la gente NO quiere saber la verdad. Pero de psicología de las masas, hablaré mañana. Hoy, una vez dejado claro que las aseguradoras son empresas, vamos a establecer por qué no aseguran tu coche.

Una empresa privada como es un seguro, a la hora de emitir una póliza, está asumiendo unos riesgos. Para hacernos una idea, es una apuesta. Tú y el seguro apostáis, el seguro dice que tú eres buen conductor y no vas a tener ningún percance con el coche, y tú dices que no puedes responsabilizarte de cómo conduzcan los demás, y que es posible que lo tengas. Si pasa el año y no tienes ningún percance, el seguro se queda con tu pasta, pero al año que viene (teóricamente) te aplicará bonificación precisamente por no haberlo tenido. En caso de que sí tengas un percance, el seguro te pagará a tí. Lógicamente, cuanto peor conductor seas, cuanto más potente, más viejo o más nuevo sea tu coche, mayor es el riesgo que asume el seguro al contratar tu póliza. Llega un nivel de riesgo determinado que la compañía, no quiere asumir y nadie puede obligarla, dado que son empresas privadas, y como tales, aseguran a quien ellos quieren.

Supongamos el caso de Johnny Bakala, a quien su madre llama todavía Juanito y le dice que tenga cuidado en los bares, no le echen droga en la cocacola, que últimamente siempre vuelve a casa con los ojos que son dos puñaladas en un tomate. Tiene dieciocho añitos, fanático de la música repetitiva y machacona, y, como la práctica totalidad de los adolescentes, se piensa que lo sabe todo y además él trabaja, y se paga las copas y los vicios él, no como esos gilís que se van a pasar cinco años en la uni pa luego ir al paro... El caso es que, aprovechando su sueldecito en negro, se compra un coche de 220cv, lo tunea poniéndole altavoces hasta en los ceniceros y lucecitas parpadeantes que dan ganas de soltarle un "la Tierra os saluda, Visitantes". Y naturalmente, lo quiere asegurar.... Ahora miradme a los ojos y sed capaces de decirme "Johnny Bakala es un conductor serio y responsable que no va a pasarse de los límites de velocidad, que no se deja llevar por un exceso de confianza, ni va a conducir en estado de embriaguez o similar", sin petaros de la risa. ¿No podéis, verdad? El seguro, tampoco.

Tened en cuenta que una compañía de seguros, tiene que velar por lo que ellos llaman "buena política de riesgos". Esto es, tener cuidadito de a quién aseguramos o no. No hay NINGUNA estrategia comercial que compense una mala política de riesgos. Si un conductor da un parte con heridos, ese único cliente, de golpe y porrazo, se puede haber comido la prima de cien clientes (también por eso las compañías tienen el convenio CIDE-ASCIDE y cosas como el reaseguro, que ya explicaré en otro momento), lo que deja a la compañía muy herida, y necesitada de cosas como altas nuevas y subidas de prima para recuperarse. Las compañías basan su solvencia en los clientes que no dan partes, y son esos los clientes que quieren tener: los que no harán gasto. No "los que hagan poco gasto", sino los que no harán ninguno. Ha habido compañías que han quebrado, precisamente por eso, por una mala política de selección de riesgos. Hace años, Asegurator (sólo por ese nombre, ya se merecían quebrar...) salió al mercado precisamente como una compañía desenfadada, hecha para gente joven... y quebró. El año pasado, Ineas, quebró por lo mismo, demasiados gastos provocados por siniestros.

Es por éste motivo que, en los seguros de vida, las profesiones como militar, o deportista profesional, son más caras de asegurar que los oficinistas, por ejemplo. En los seguros de salud, nadie quiere hacer un seguro a un señor de 80 años que ha tenido tres infartos. Y en los seguros de coche, nadie querrá asegurar a Johnny Bakala. ¿Qué debe hacer Johnny entonces? No puede ir sin seguro por el mundo... Para eso, existe una organización del estado, llamada Consorcio de Compensación de Seguros. Es una aseguradora "pública", que pagamos entre todos, en especial los conductores. En la prima de tu seguro de coche, hay una parte de impuestos que van a financiar ésta entidad, que sirve para:

a)cubrir a aquéllos conductores que las aseguradoras privadas no desean cubrir.

b)cubrir los siniestros producidos por conductores sin seguro.

c)cubrir los siniestros provocados por causas meteorológicas o atentados terroristas.

Johnny tiene que pedir, al menos a dos compañías un papelote llamado "Certificado de No Aseguramiento", que es algo que las compañías no tienen pegas en enviar, y es simplemente un documento que dice cosas como "...debido a las particulares características del vehículo/conductor, lamentamos indicarle que queda excluído de las normas de contratación de nuestra compañía", porque en el Consorcio, tampoco aseguran a cualquiera, SÓLO a los rechazados. Se trata de una póliza cara, sólo cubre los daños a terceros (porque son los obligatorios por ley), y no tiene sistema de bonificaciones, pagas a piñón fijo, y podéis creerme: pagan. Las pólizas del Consorcio, no tienen morosidad.

Cuando una compañía rechace vuestro vehículo (o a vosotros como conductores, que puede suceder... si habéis dado varios partes el año pasado, por ejemplo), tened en cuenta que hay muchas compañías. Si sois mayores de 25 años, es muy probable que os cojan en alguna, pero no perdáis tiempo pidiendo explicaciones o gritando al sufrido comercial/teleoperata que os atiende. Las compañías, no suelen negociar una negativa, salvo que ya seas cliente con tres coches y ningún parte, y a veces ni aún así. Gastad energías en buscar otra compañía, y no en enfadaro, porque no servirá de nada.

Por cierto... Hoy, es 25 de Mayo. Aniversario de la Gloriosa República de la Calle de la Mina de Melaza. LIbertad. Verdad. Justicia. Amor a precios razonables. Y un huevo duro. Con vuestro permiso, he de ir a buscar un ramillete de lilas, y a colocar el huevo duro (con la yema poco hecha y picatostes), en la tumba de John Keel.



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