"No, señorita, no me quiera vender la moto, que a mí me dicho la policía que no hace falta, que si lo tengo en un garage no hace falta que lo asegure, y yo apenas lo uso, para usarlo dos veces al año, no me gasto ese dineral..." Si me hubiesen dado un céntimo por cada vez que he escuchado algo similar a ésto, ya tendría, por lo menos.... seis u ocho euros.
Vamos allá: hay seguros que son voluntarios, que uno contrata por el "por si acaso", como son los seguros de vida y salud, los seguros de hogar (en casas NO hipotecadas, en el caso de viviendas hipotecadas, el banco te obligará a que contrates seguro de hogar), o los seguros de mascotas, que sí, los hay y no son caros. Y hay seguros que son obligatorios, que la Ley te ordena que forzosamente los suscribas, como son los seguros para cazadores, para embarcaciones, para viajes (desde el billete que compras para irte a las Caimán a comer langosta en la playa, hasta el ahora no tan humilde billete de Metro, todos llevan incluído en su precio el seguro de viajeros), y sí, el seguro de vehículos.
TODO vehículo de motor, TIENE por Ley que estar asegurado. Y os sorprendería cuanta, cuantísima gente va por el mundo con el coche sin asegurar, de hecho, muchos casos de accidentes (desde un rozón en la carrocería hasta un atropello de sangre salpicando el parabrisas estilo Carmaggedon) en los que el conductor se larga sin dar datos, se deben precisamente a eso: a que ese avispado conductor, carecía de seguro. Y como le pesquen, se le cae el pelo.
Y diréis: "pero si el coche está parado en mi garage y no se mueve y no lo saco de ahí, no está incurriendo en situación de riesgo... ¿por qué lo debería asegurar si no se mueve...?" Bien, supongamos eso: El señor Ramón tiene un coche de los años ochenta criando polvo en su garage, que ni se vende, ni se usa para nada... quizá lo saca una vez al año para dar una vuelta a la manzana, o alguna vez que ha tenido el coche nuevo en el taller, o para dar una clase práctica a su hija la mayor, que se está sacando el carné. Un día de estos, tendrá que llevarlo al desguace, pero un día por otro, nunca se decide. Llega la renovación del seguro, y dice "bah, lo cancelo. Total, si apenas lo saco... para dar una vuelta a la manzana una vez al año, y ni eso, no voy a pagar Xcientos euros de seguro, menudos ladrones".
Cuando el sr. Ramón llama a su seguro, le dicen que no puede dejar el vehículo sin asegurar, pero, claro está, eso son triquiñuelas de las aseguradoras, que con tal de no perder un cliente, dicen cualquier cosa. Insiste en pedir baja, le indican cómo hacerlo, y en su base de datos, anulan la póliza cuando reciben el documento de baja, y añaden algo como "cliente deja vehículo sin seguro. Informado de riesgos". Y así se queda la cosa.
Tres meses más tarde, el sr. Ramón y su familia se van de vacaciones a Formentera, y aprovechando su ausencia (doña Flora, la mujer de don Ramón, se ha pasado mes y medio poniendo verdes a las vecinas presumiendo de su viaje a todo lujo, además de sus dos hijos que ya van a la universidad y no beben, ni fuman), un par de randas entran en su casa, ven el cochecito, y dicen "mira por donde, que hoy no vamos a hacer el camino de regreso a patita, sino en coche como unos señores", puentean el vehículo y se largan, no sin antes embolsarse unas cuantas pertenencias personales de la familia. En su huída, puesto que los ladrones no suelen ser modelo de prudencia, se saltan semáforos, radares, embisten un contenedor, y a un peatón que cruzaba tranquilamente, le atropellan haciéndole dar un triple mortal por los aires. Naturalmente, el involuntario acróbata y el resto de viandantes, cogen la matrícula y presentan denuncia.
Cuando el sr. Ramón vuelve de Formentera, se encuentra una graciosa citación del juzgado donde le imputan varias multas de tráfico, conducción temeraria y daños físicos a una persona. El sr. Ramón dice que él estaba fuera cuando se produjeron los hechos, que él no conducía. "Ah, bueno", dice el policía "Entonces, no se preocupe, esos daños, los pagará su seguro". Y ahí es cuando el sr. Ramón se pone blanco como un merengue recién montado.
Eso es: cuando una persona carece de seguro, los daños ocasionados por el vehículo, saldrán de su bolsillo. Además de una multita de unos 1.200 euros, por tener el coche sin asegurar. Y alguno diréis "pero es que eso, es imposible que pase....". Y os contesto "yo he visto cosas que vosotros no creeríais" (que diría quien yo me sé), y para que esos recuerdos no se pierdan como lágrimas en la lluvia, escribo esto.
Parecía imposible que el Titanic se pudiera hundir (aunque después de tres horas de peli, para mí fue un alivio que lo hiciera, la verdad). Parecía imposible que un atentado terrorista reventase en la cara de los Estados Unidos. Parecía imposible que la presa de Vajont se derrumbase. Parecía imposible que Colombo hiciera delatarse al asesino, parecía el crimen perfecto... Y los seguros estamos para prevenir las consecuencias que sin duda sucederán cuando, algo que parecía una idea perfecta, deje de serlo para convertirse en un marrón. Cuando dejamos un coche sin seguro, estamos asumiendo un riesgo que puede, no ya costarnos un desembolso económico grave, sino arruinarnos la vida con una deuda de esas que pasan de padres a hijos. Y yo sé que vivimos en el país de "eso les pasa a los demás, a los que se dejan pillar, yo soy más listo, eso no me va a pasar". Pero la única manera de que no pase, de que de verdad-de verdad NO OS PASE, es no dejar nunca un vehículo sin su seguro que, ahora lo sabemos todos, es OBLIGATORIO.
Gracias.
Hola, tengo que asegurar mi coche y aun no se que emrpesa elegir, estoy entre mapfre y llamar a Verti seguros telefono , cual me recomiendan mas?
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